El viejo sistema de notas de 1 a 10 / A-F en los colegios no era bueno, pero los nuevos sistemas de retroalimentación lo empeoran: llenos de feedback ambiguo, wokismo y medallas de participación para todos. Me encantaría ver un colegio con un sistema de calificación de 0 a ∞ que refleje mejor las realidades de la vida y motive a los pelados a soñar más en grande.

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